Hoy ha amanecido con niebla en Zaragoza. La niebla es
fría, húmeda, poco transparente...o sea, como un
putón verbenero.
No me gusta la niebla.
Yo soy
fotodependiente...no, no trabajo en fotoprix...me refiero a que necesito un ratito de luz solar para que
mis endorfinas salgan a pasear y me animen el cotarro lo suficiente...no, no me estoy refiriendo a mi dotación viril para el combate cuerpo a cuerpo...tiene mote pero no es cotarro.

La niebla baja a la ciudad
a traición, con nocturnidad y alevosía...uno abre la ventana para que la luz despierte los ojos dormidos, y se encuentra con que el sol sólo se intuye tímidamente tras el paisaje monótono y gris...la hemos liao parda,
yo no soy Tim Burton.
¿Y ahora que? la previsión es que esto levante después de medio día, pero las previsiones en el valle del Ebro son tan de fiar como Aznar amordazado en el club de la comedia. Tendré que comprar
chocolate en el Mercadona...del de comer.
Buen comienzo de semana al resto.
Tampoco me gustaba el Niebla...puto chucho alcoholico...(nótese que Heidi se ríe cuando ya no hay ni rastro del barrilete que suelen llevar los sanbernardos al cuello).